lunes, 29 de junio de 2015

Encontrarse a si mismo

"El ser humano es un misterio que se cree su propia revelación", escribí en un poema. Hace mucho que he escrito esta frase y cada día creo más en ella, y este pensamiento tiene directa correlación con otro que vino a mi mente mientras paseaba por las vistosas calles del barrio porteño de Caballito: "Lo conocido no es más que un misterio al que estamos acostumbrados". De lo cual cabe colegir que nuestras respectivas personas son profundos misterios al que no obstante esto estamos acostumbrados; ya sea porque creemos habernos encontrado a nosotros mismos o porque simplemente, inmersos en la rutina, no nos preguntamos demasiado respecto a nuestro ser último. No refluir sobre la propia esencia en busca de nuestras raíces más profundas es una especie de sueño, sueño deletéreo, toda vez que si no estamos en ese estado de preguntarnos permanentemente quienes somos, seremos aquellos a quienes condicione el entorno, el cual está a su vez gobernado por una elite que rige los destinos del mundo, a la que obviamente le conviene que las personas esten lo más dormidas posible. "Sólo alborea el día para el que estamos despiertos", dijo Henry David Thoreau. Si permanecemos sumidos en el sueño de la apatía y el  conformismo dificilmente podamos tener pensamiento autónomo..."masticaremos lo ya masticado" en cuanto a absorber o asimilar pensamientos predigeridos por las mentes que tras bambalinas son las que de verdad regulan nuestras vidas, a menos que nos plantemos firmemente decididos a pensar por nosotros mismos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario